sábado, 28 de noviembre de 2009

ST. PAULI


Hamburgo siempre ha destilado un cierto aroma libertario, completamente ajeno a la tradicional rectitud y formalidad alemanas. Con su importante puerto marítimo (el segundo más grande de Europa tras el de Rotterdam), la ciudad hanseática siempre ha sido marco del lógico ir y venir de barcos, marineros y personajes variopintos venidos de cualquier parte del mundo, que han ido conformando históricamente el carácter abierto y desenfadado de la ciudad. Además, el intenso comercio marítimo ha sido a lo largo de los años una generosa fuente de riqueza para Hamburgo y sus gentes, ayudando a construir una ciudad elegante, moderna y cosmopolita como pocas en Alemania.

Pero paralelamente, y casi de espaldas a la versión “guapa” de Hamburgo, el distrito de Sankt Pauliofrece una versión quizá más cruda y descarnada de las realidades de una ciudad portuaria. Creado de la nada con el nacimiento del siglo XVII para dar cobijo a todas aquellas gentes y actividades traídas o generadas por el tráfico marítimo que no eran del gusto de la refinada población de la urbe, Sankt Pauli fue modelando su propia personalidad al margen de la ciudad que le había dado vida, casi a modo de gueto. Su fama fue extendiéndose por todo el mundo, recibiendo miles y miles de visitantes (algunos tan ilustres como los embrionarios The Beatles) y dando lugar a uno de los distritos más inquietos y particulares del país germano. Y así sigue hoy, cuatro siglos después, convertido en un símbolo del desenfreno y la ausencia de normas. Como un oasis en la cuadriculada Alemania.

Como no podía ser de otra manera, un fiel reflejo de la particularidad de este singular barrio lo encontramos en su equipo de fútbol, el FC St. Pauli, un caso sin igual en toda la vieja Europa. Fundado en 1910, el St. Pauli nunca ha sido un equipo destacado en Alemania, y son contadas las ocasiones en las que ha conseguido codearse con los grandes del país. La curiosa y original camiseta marrón de los “piratas del Elba” sólo ha sido defendida en siete ocasiones en la máxima categoría del fútbol alemán, la última en la campaña 2001/02.

Pero no es por sus éxitos o por su sala de trofeos por lo que el FC St. Pauli es un equipo tan especial. Llenar tu estadio con más de 15.000 espectadores jugando en la tercera categoría del país (Regionalliga Nord) no es algo que esté al alcance de cualquier club. El Millerntor-Stadion hace tiempo que no presenta huecos de cemento en sus gradas. En su lugar, la fiel hinchada del segundo equipo de Hamburgo abarrota un animado graderío, que engalana con banderas piratas (adoptada por el club de manera oficial) y símbolos antifascistas o de izquierdas, signos tan distintivos del club como su propio escudo.

Guarida de prostitutas, reducto de movimientospunk y okupa, hogar de los estibadores del puerto y morada de gente joven y de clase trabajadora, la singularidad del distrito de Sankt Pauli queda bien patente en su equipo de fútbol. Identificado con unos ideales más propios del amateurismo que del fútbol profesional, el FC St. Pauli se convirtió a partir de su primer y fugaz ingreso en la elite en 1977, en plena eclosión mundial del punk, en todo un símbolo cultural y social. No fue impedimento para que los problemas financieros asolaran al modesto equipo hamburgués en la década de los 80, obligándole a purgar sus carencias económicas en categorías inferiores. Viviendo al día, con lo puesto. Como un integrante más de la clase obrera a la que aglutina.

Pocos clubes en el mundo tienen la claridad de ideas suficiente como para declararse pública y abiertamente antifascistas, antiracistas, antisexistas y antihomófobos. El FC St. Pauli y sus fans pasean sus ideales con orgullo. Pocos estadios europeos acogen a un número tan elevado de mujeres en sus gradas como el Millerntor, y juraría que ningún presidente de un club de fútbol de primer nivel ha reconocido públicamente su homosexualidad. Corny Littman, cabeza visible del FC St. Pauli, defiende sin pudor, en un ambiente tan hostil en ocasiones como el del fútbol, su condición sexual.

Con este marco tan particular, casi antisistema, no es de extrañar que el pasado año se celebrara en Sankt Pauli, con el club local como anfitrión, la conocida como FIFI Wild Cup, una suerte de campeonato del mundo alternativo disputado al margen del Mundial de la FIFA de Alemania, que enfrentó a los equipos de Groenlandia, Zanzíbar, Gibraltar, Tíbet y la República Turca del Norte de Chipre, además del organizador, “vestido” para la ocasión de República de Sankt Pauli, aunque compitiendo bajo los colores y el escudo del popular club. Una muestra más de las inquietudes socio-culturales de un club que va más allá del mero deporte.

En la recientemente terminada temporada, el FC St. Pauli ha conseguido el ascenso de categoría, por lo que en la campaña 2007/08 podrá medirse a históricos rivales, como el Fc Köln, el Borussia Mönchengladbach o el Kaiserslautern. Poniéndome en la piel de estos, no sé qué me impresionaría más, si saltar al Allianz Arena o al Olímpico de Berlín, o hacerlo al pequeño Millerntor con las estruendosas campanadas iniciales del Hell’s Bells” de AC/DC como particular bienvenida.


miércoles, 25 de noviembre de 2009

DISCURSO DEL SUBCOMANDANTE MARCOS EN PAPATLA


Estamos pidiendo que se levanten: Marcos

Lo que queremos, los que estamos en la otra campaña, es hacer otra política. No que venga alguien a decirnos qué hacer, sino aprender a escucharnos entre nosotros, escuchar las propuestas, discutirlas, o sea, respetarnos a nosotros mismos. Este espacio que estamos construyendo de “la otra campaña”, es el espacio del oído y de la palabra, por eso, un grupo de compañeros y compañeras de aquí de Papantla -no vienen de otro lado-, tienen algunas propuestas que hay que escuchar, así como queremos escucharlos también a ustedes. Al final de eso, dicha la palabra de todos, les traemos nosotros un mensaje desde las montañas del sureste mexicano. Les estamos pidiendo que en su corazón abran el oído al otro, porque si no, si nos cerramos el oído al otro, entonces no vamos a poder reclamar al de allá arriba que no nos escuche; entonces, por favor les pedimos que junto con nosotros, escuchemos lo que nos quieren decir estos compañeros. Gracias.

No traemos un mensaje para cualquiera, sino estamos buscando a un hombre, a una mujer, un joven, un niño, un anciano, que entienda lo que vamos a decir. Y la pregunta que estamos haciendo todos, es que de qué se trata esto; y nosotros estamos respondiendo con otra pregunta que es ¿hasta cuándo vamos a aguantar? Porque lo vemos, como niños, como estudiantes, como maestros, como profesionistas, como indígenas, como mujeres, como gente de la calle o del campo, lo vemos que las cosas cada vez están peor, y además, ahora tenemos que soportar la burla de los políticos, que quieren engañarnos y decirnos que ahora sí van a cambiar; nos están insultando como si fuéramos tontos, y nos echan encima sus campañas electorales, que no son para una gente que pueda pensar. Esas campañas electorales son un insulto a la inteligencia y una falta de respeto a los mexicanos y a las mexicanas. Y venimos a preguntarles hasta cuándo vamos a aguantar esto; si dentro de tres años lo vamos a repetir, y dentro de seis años otra vez, y mientras tanto vemos cada quien cómo las cosas van peor; cómo los funcionarios son corruptos, y nos extorsionan; cómo la policía sólo sirve al poderoso; cómo en la cárcel están los que luchan y los que no tienen nada, mientras andan libres y además con cargos públicos y ganando dinero los criminales, los ladrones, los que están despojando todo lo que tenemos.

¿Hasta cuándo vamos a aguantar esto? Hasta cuándo vamos a aguantar como jóvenes, que nos persigan por el hecho de ser jóvenes; que critiquen nuestra cultura, nuestra forma de ser, nuestra forma de vestir; hasta cuándo vamos a aguantar que ser joven sea un delito que hay que perseguir, porque inmediatamente cuando hay un problema y hay un grupo de jóvenes cerca, ellos son los primeros sospechosos y son detenidos, y luego extorsionados para dejarlos libres. Hasta cuando vamos a aguantar que trabajar sea un delito: si alguien con muchos trabajos puede poner un puesto ambulante, una artesanía o conseguir trabajo, inmediatamente lleguen los funcionarios y lo extorsionen, y le quiten lo poco que tenga o lo lleven a la cárcel, acusado de vagancia; si sabemos bien -porque los sabemos bien, pero lo callamos- que aquí los únicos vagos, haraganes y holgazanes, son los que están en los gobiernos, los que están dirigiendo las grandes empresas. ¿Cómo vamos a seguir así, en un país que premia el delito y el crimen, y castiga el trabajo honrado y honesto?

¿Por qué piensan ellos que nosotros -tú, yo, nosotros, no me refiero sólo a los zapatistas, a los que estamos aquí reunidos-... qué les hace pensar que vamos a seguir esperando que este país se esté convirtiendo en una vergüenza a nivel mundial? Y que ser veracruzano o ser mexicano sea una pena que tengamos que ocultar más adelante, si hasta antes de ellos era un orgullo ser papantleco, era un orgullo ser veracruzano, y era y es todavía un orgullo ser mexicano. ¿Cómo podemos seguir esperando, sin hacer nada, que el señor Vicente Fox se presente como el presidente de México? ¡Quién puede pensar de nosotros bien como mexicanos si tenemos a ese idiota como presidente! Quién puede pensar todavía, que este pueblo que asombró al mundo en la guerra de independencia, cuando desafió al imperio español, cuando más grande era; que se enfrentó al ejército norteamericano en la guerra del 47 cuando más poderoso era; que rechazó la invasión francesa, y que cada día y cada momento está resistiendo... Y no les estoy contando nada nuevo, porque si algo tienen que contar los veracruzanos es historia de heroísmo y de entrega en la historia de nuestro país.

Hasta cuándo vamos a permitir eso, mientras los hijos de Martha Sahagún se están enriqueciendo solamente porque son sus hijos. ¿Vamos a esperar a ver si podemos cambiar nuestra acta de nacimiento y aparezca Sahagún Bribiesca, o Fox en nuestro nombre, para tener derecho a la riqueza que nosotros generamos? No podemos, decimos nosotros, seguir así. Y nosotros venimos a preguntarles si vamos a aguantar eso otra vez, otros seis años; si vamos a aguantar que el PRI, que nos sostuvo en la ignominia y en la miseria durante más de 70 años, vuelva al poder otra vez; a lo mejor, con el emblema tricolor del PRI, o a lo mejor con el emblema amarillo y negro del PRD. Porque sabemos que está cambiando de un lado para otro; que los políticos que antes eran PRI, luego se hicieron PAN, y luego se hicieron PRD; y vemos en los mismos, ladrones y criminales cubriéndose entre ellos. ¿Quién de los candidatos a la presidencia de la república ha ofrecido castigo para los que roban? Ninguno, se están cubriendo entre ellos. Con qué cara vamos a dar nosotros a nuestros hijos, a nuestros nietos -para la persona que ya tiene más edad-, que podemos heredarle un país en el que eso está pasando y no estemos haciendo nada.

Tenemos que elegir, compañeros y compañeras. Éste es el año del 2006, el año de las elecciones, y no se trata de elegir allá arriba quién se va a burlar de nosotros, quién nos va a estar faltando el respeto cada día, por radio, por televisión, por las revistas, por el periódico, en las calles, porque esa campaña electoral es una falta de respeto a cualquiera de los que estamos aquí y a muchos que no estamos aquí. ¿Eso, cuánto más lo vamos a aguantar? Nosotros, los que estamos en la otra campaña, hemos dicho ya no más. Y no estamos diciendo aquí de alzarse en armas, ni de taparse la cara, ni de irse para otro lado. Se trata de que cada quien en su lugar. Con esa rabia y con esa indignación que los hace congregarse hoy; pero que los hace cada día rebelarse y luchar por cosas tan elementales como que su trabajo no sea un delito, como que su trabajo tenga un fruto. Y lo sabemos bien, que los salarios están muy bajos y hay que pagar la luz, el teléfono, el agua, el predial, y todo lo que estamos ganando se lo están robando; y todavía llega un funcionario, un policía, y se lleva otra tajada. Y vemos cada día en nuestras casas, que las cosas van peor, y sin embargo vemos que los ricos cada vez gastan más, parecen que no tienen llenadero, y vuelven a querer más, y más. Si hasta ahora podíamos pensar que ellos se conformaban con la corrupción que tienen, y con la riqueza que ya tienen, y que nosotros podíamos irla llevando poco a poco, estamos equivocados. Ellos y ellas, los que están allá arriba, quieren todo, todo: quieren nuestras casas, nuestras tiendas, nuestras tierras, nuestro trabajo, hasta convertir esto en un desierto, y que no haya más posibilidad para los niños que crecer y aprender un poco, e irse a otro país, abandonar sus raíces y ahí volver a empezar, a ver si allá las cosas cambian.

¿En qué momento, compañeros, ser lo que somos cada quien, ser joven, ser mujer, ser hombre, ser anciano, se convirtió en una vergüenza? Cómo podemos estar discutiendo, quién es el que va a despreciar ahora a las personas de la “tercera edad”, como les dicen, o como decimos nosotros, a “nuestros mayores”, como si estuviéramos discutiendo qué hacemos con el envase de un producto desechable. Porque durante toda su vida, trabajaron, y ahora los queremos hacer a un lado y despreciar o usar para dar una limosna; y para que la señora Martha Sahagún se tome la foto diciendo que “Vamos México”. ¿Cuándo pasó esto?, porque antes no era así. Si preguntan a los mayores si esto fue así; si antes no hubo un tiempo en que las personas ancianas, los mayores, los de mayor edad... Y ahora son despreciados, perseguidos, hechos a un lado. Y esto tenemos que tenerlo claro, porque no importa la edad que tengamos: si somos niños, jóvenes, o adultos mayores, porque ese día va a llegar; ese día va a llegar después de toda una vida de estar luchando y trabajando. Va a llegar un día en que lleguemos a esa edad y preguntamos nosotros si es justo que el sistema y todo lo que nos están enseñando, nos vaya a despreciar ese día y a hacer a un lado como si fuéramos un estorbo para este país, que construimos, que levantamos e hicimos andar.

¿En qué momento se convirtió en un delito ser mujer?, que es perseguida y hostigada por los hombres, por las autoridades, hasta el grado de ser asesinada. Porque si se conoce mucho de los asesinatos de Ciudad Juárez, sabemos que las agresiones violentas a las mujeres, jóvenes o "mayores”, como decimos, no son nada más de un estado de la república ni de una ciudad, son cotidianas, y tiene que ver en todas partes. ¿En qué momento se convirtió la mujer en un objeto que uno puede lucir de un lado a otro? ¿En qué momento el símbolo de la mujer que se libera es Martha Sahagún o Elba Ester Gordillo, o Rosario Robles? ¡Como vamos a permitir que el símbolo de la mujer que lucha sea ése!, el de la mujer que se corrompe, que se vende, que hace todo por obtener el poder. Cualquier trabajadora sexual de la calle tiene mucho más dignidad que esa gente que está allá arriba, y a la que meten a la cárcel es a la sexoservidora; y la otra es la que se viste bien, con el dinero y los impuestos que producimos nosotros.

¿En qué momento se convirtió en delito ser campesino, o ser indígena? ¿En qué momento se convirtió esto en que los campesinos tienen que pagar permisos para trabajar la tierra? ¿En que momento la producción se convirtió en un medio para que se enriquecieran los coyotes y los funcionarios?, y comoquiera, aunque el producto es pagado muy barato a los campesinos, comoquiera llega caro a nuestras mesas. Así como está organizada la sociedad, eso es lo que está produciendo. ¿En qué momento el trabajo y los derechos por la lucha de los trabajadores se convirtió en un delito? Un delito exigir mejor salario, un delito exigir respeto a las condiciones de trabajo. ¿En qué momento pasó todo esto, compañeros? Porque si dejamos que siga ocurriendo no va haber nada que podamos levantar.

Estoy tratando de hablarles, no para que voten por nadie, porque nosotros no estamos buscando ningún cargo, y es más, lo tenemos prohibido. Los estamos invitando a que elijan si se meten a la cuestión que está pasando allá arriba, y cambiamos de nombre la persona de la que nos vamos a estar quejando los seis años, o empezamos a trabajar en otra cosa. Esta otra cosa es esta “otra campaña”, otra forma de hacer política. Necesitamos una organización y un movimiento que nos tome en cuenta a cada quien, sin importar su tamaño, su lengua, su color, ni que tome en cuenta el número que pueda acarrear a una votación o a una movilización, o a una manifestación como ésta. Que no importe si está mero aquí adelante o hasta allá atrás y con trabajo escucha. Tiene que haber un movimiento que tome en cuenta realmente a la gente humilde y sencilla. Nosotros queremos hacer eso, y nosotros, no sólo como zapatistas, sino como todas las organizaciones que estamos metidas acá, en esto. No estamos haciendo un movimiento armado; estamos haciendo un movimiento civil y pacífico, pero tan grande y tan profundo, que producto de él, y no de otra cosa que se decida arriba, este país va a cambiar. Querámoslo o no, los compañeros y compañeras que estamos en “la otra campaña”, somos ya un movimiento nacional, y en cada lugar en el que pasamos: Chiapas, Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco, Veracruz, cada vez hay más gente que dice, yo le entro, ya basta, no voy a soportar más esto que está pasando.

Lo que se está generando aquí es una gran rebelión nacional, y tenemos que elegir si vamos a ser los espectadores: los que más adelante vamos a escuchar los corridos, las poesías, las historias que se van a contar del movimiento que transformó este país; o vamos a ser parte de él, de ese movimiento, y a exigir que ese movimiento nos tome en cuenta, no importa nuestro tamaño. Porque hasta ahora en todas las organizaciones políticas, vale el que lleva más, sea en el bolsillo o que acarrea más gente, y aquí lo que queremos hacer nosotros, no tiene que ver con eso. Aquí, lo que queremos hacer nosotros, es que aunque sea una persona individual, que sólo se representa a sí misma, pero quiere hacer algo, él tiene un lugar con nosotros, y éste es su espacio. Éste es el espacio de los creadores artísticos; aquí no va a haber nadie que diga cómo debe ser la cultura, ni va a haber quien reciba mejores apoyos o becas, porque acá, compañeros y compañeras, no hay dinero; a veces no hay dinero ni para la gasolina para irnos a otro lugar. Acá lo único que hay es trabajo y sacrificio, el mismo que tienen cada día, pero ahora con un rumbo; no a ver qué va a pasar al otro día. No sólo para sobrevivir, sino para transformar el país como debe de ser: desde abajo y a la izquierda.

Eso es lo que estamos haciendo nosotros donde pasamos, diciéndoles la verdad. En doce años que llevamos de vida pública que ustedes nos conocen, nunca les hemos echado mentiras, y las veces que nos hemos equivocado, lo hemos reconocido en público. No estamos pidiendo que apoyen la lucha por los derechos y la cultura indígena, estamos pidiendo que se levanten, que se rebelen, que se organicen, que formen sus propias organizaciones; no que se metan a un partido político, ni que voten por nadie, sino que cada quien con su cada cual se una y exija sus derechos, en la colonia, en la casa, en el mercado, en el trabajo, en dondequiera, donde cada quien se está moviendo, en la escuela... y cada quien como es: como joven, como mujer, como adulto, como anciano... Y entonces podamos construir nosotros junto con ustedes, como compañeros, ese rompecabezas nuevo que va desde el río Bravo hasta el río Suchiate, y que ahora en este movimiento, incluye a los compañeros y compañeras que este sistema ha expulsado hacia los Estados Unidos, a los que logran cruzar para allá, y empiezan a trabajar para mandar dinero a sus familias acá, penando porque perdieron sus raíces y su historia.

Eso es la otra campaña, compañeros, hacer otro país, sin nada a cambio: sin puestos, sin gorras, sin despensas, sin camisetas promoviendo a un candidato o a un partido político. Lo que nosotros estamos tratando de hacer, es acabar con lo que está allá arriba, no sólo con los partidos políticos, también con esos ricachones que se están engordando con nosotros. Eso es lo que queremos hacer, y no podemos solos: no podemos ni como EZLN ni como la otra campaña; no podemos levantar en Veracruz, en Papantla, este movimiento si ustedes no le entran. Pero no vamos a obligar a nadie; lo que les estamos pidiendo es que cada quien lo piense en su corazón y decida si quiere hacer algo; no tiene nada que perder, porque en el momento que sienta que esto no va por el camino que ustedes están pensando, se puede salir.

Pero creemos realmente que vamos a hacer un camino nuevo y que ahí tienen un lugar, y por eso llegamos hasta acá, hasta Papantla, para que podamos juntos construir esto. Nosotros les pedimos que lo piensen en su casa, en su campo, en su negocio, en su escuela, en donde se reúnan, y piensen y vean todo lo que vimos ahorita. Díganme pues, entonces, o díganse a ustedes mismos si estoy echando mentiras o es la verdad. Digan si están de acuerdo en seguir soportando que un gobernante esté extorsionándonos; digan si están dispuestos a ver cómo ustedes trabajan y empobrecen y otro no trabaja y se enriquece; digan si están dispuestos a seguir que esos que están allá arriba sigan enlodando esa bandera del verde, el blanco y el rojo con un águila devorando una serpiente. Nosotros dijimos que no, nosotros como indígenas, y por eso traigo este pasamontañas cubriendo el rostro, no porque me guste taparlo, sino porque significa para nosotros el color que somos como indígenas, el color de la tierra.

Y además, la vergüenza de este país: que a la gente que anda con el rostro descubierto y que tiene nombre, nadie la mira y nadie la toma en cuenta; el absurdo de este país, que alguien se tenga que tapar la cara para que lo miren y lo escuchen; que alguien tenga que negar su nombre para que sea nombrado; que alguien tenga que renunciar a vivir para poder hacerlo. Nosotros los estamos invitando, compañeros y compañeras, a este movimiento radical de transformación. O sea que no nos vamos a detener en cambiar algunas cosas. Si cada quien se está preguntando de este lugar, si es su espacio, si es aquí donde debe estar, les pedimos que lean la Sexta Declaración; está escrita con lenguaje sencillo, que es como hablamos nosotros. Si le entiende, si siente que toca su corazón, no hay que hacer más que decir: yo le entro. Y entonces ponerse de acuerdo con otros, y empezar a hablar, a contar su historia, para que otros lo escuchen, y también en correspondencia escuchar la historia de otros.

Esta es la primera vuelta que damos, compañeros y compañeras. Vamos a regresar, otra vez a fin de este año, ahora para tardar más días y para escucharnos con ustedes. Y ya no vendremos solos. Por eso decimos que soy el “delegado zero”, porque vendrán después de mi otros delegados: el uno, el dos, el tres, el cuatro, así hasta que cubramos todo el territorio nacional; y van a estar aquí compañeros y compañeras que son nuestros mandos: los comandantes y comandantas, que es gente sencilla y humilde de por sí como cualquiera que esté aquí. Eso es lo que queremos hacer, escucharlos y sacar el apunte de sus luchas, y empezar a hacer un programa de lucha nacional, no nada más en Papantla, no nada más en el norte de Veracruz, no nada más en el estado de Veracruz, o en las huastecas, lo queremos hacer a nivel nacional y en todo el país.

Compañeros y compañeras, queremos agradecerles esta recepción. No pensamos que tanta gente se pueda acercar, sobre todo por las tonterías que se están diciendo en los periódicos, en la radio y en la televisión. Nosotros venimos a hablarles con el corazón, y esperamos que nos escuchen con el corazón. Si llega en su cabeza que algo hay que hacer, aquí es el lugar; si llega en su cabeza que no, igual los respetamos. Si quieren votar por uno u otro el 2 de julio, adelante, no es ningún problema; lo que ya sabemos es lo que va a pasar después, el día 3 de julio: toda esa basura que nos están echando encima se va a hacer realidad, se va a hacer realidad en nuestras mesas, en nuestras casas y en nuestro futuro. Gracias, Papantla, buenas noches.

martes, 24 de noviembre de 2009

MANO NEGRA


Mano Negra

Se conocieron en un andén del metro de París y se separaron a bordo de un destartalado tren en Colombia. Nunca se propusieron hacer carrera ; aún así la hicieron y la ganaron. Jamás buscaron competir en la esfera del rock ; pese a ello (o tal vez gracias a ello) fueron, por momentos, el más colosal grupo del mundo. Evidentemente, Mano Negra.
1987-1994 : suena a esquela pero extrañamente nunca necesitamos despedirnos del grupo galo. Nada de epitafios ; sentimentalismos, los menos posibles : todo empieza y acaba, y lo importante es lo que quedo en medió.
O sea, ocho años de patchanka, ocho. Kilómetros de furgoneta como para dar varias vueltas al mundo ;
cinco álbumes anárquicos -rock-africano-flamenco- ska-raï-salsa-raggae, y en cada uno, consignas fundamentales para un mestizaje presente y futuro.


Los discos de Mano Negra siguen cerca del equipo de música, no se fueron.
Eso sí, entre estos han aparecido un puñado de seguidores/correligionarios que recogieron sus enseñanzas desde Buenos Aires hasta Lavapiés (Fabulosos Cadillacs, Negu Gorriak, Todos Tus Muertos, Tijuana No, Zebda, Amparanoia, Color Humano, Hechos Contra El Decoro… y unos tales Radio Bemba). Ocho años de revolución musical, de insumisión al business, de buenas ideas y saber cómo ejecutarlas. De inteligente anarquía (apenas hizo falta decir « fuck »). Fueron los Clash de los 90, no hay miedo a decirlo. Cuando les veías te daba la sensación de que podías cambiarlo, itodo !



Por eso « Best of » : abundantes buenos recuerdos de pogo, viajes y fiesta arrabalera. Desde los incipientes codeos en la primera generación del
mestizaje francés (Kingsnakes, Chihuahua, Satellites, Negresses Vertes
hasta las descargas de « Puta's fever » que tuvieron lugar en los mismos
sex shops parisinos que visitaban las tropas de Napoleón. Desde ahí al Machu Picchu y a Tokio y a Nueva York, y siempre de vuelta a los barrios parisinos. Hasta que un barco (Cargo 92) les lleva por los puertos de la Amérika perdida, desde Santo Domingo hasta Buenos Aires. Descubren que
«entre casa y Babylon el camino está cabrón » y (re)inventan el rock latino.

Dos años más tarde, subidos a ese tren de hielo y fuego, en Colombia, oyen la balasera que acaba con la vida del narco Escobar. Tocan techo y se van.
El pesimista esgrime un argumento inapelable : « No volverá a haber un grupo parecido a Mano Negra ». El optimista sostiene ese mismo argumento y otro
más : « A ver qué hacen los ex-miembros del grupo ». Y ambos disponen, desde ya, de un « nuevo » disco donde escuchar, del tirón, « Patchanka », « Señor Matanza », « Indios de Barcelona », « King Kong Five », « Santa Maradona »,
« King of the Bongo », « Sidi 'h' bibi », « Guayaquil city », « Mala vida »,
« Sueño de Solentiname », « Noche de acción » y 11 más.
« Best of » es el álbum definitivo de Mano Negra. Nos prometieron, y hay que creerles, que no les quedan temas inéditos, directos perdidos ni rarezas de estudio. Nos juraron, y hay que tomarles la palabra, que no volverían a juntarse para revivalizar. Motivos para apreciar aún más, si cabe, este legado que, presentado como punto y final empieza, sin embargo, como sus conciertos más memorables : «¡Mano Negra morenooooooooooooo ! ».

El Gran Patchinko

sábado, 21 de noviembre de 2009

la historia de los bukaneros.. una hinchada comprometida en la lucha!!

BUKANEROS... HINCHADA ANTIFASCISTA

Finales de la temporada 91/92, un grupo de siete chavales que llevan acudiendo a ver al Rayo hace algún tiempo deciden organizarse para crear un foco de animación antifascista en el Estadio de Vallekas la temporada siguiente. Pasa el verano y comienza el nuevo campeonato. En el centro del fondo surge un nuevo grupo apolítico denominado "Brigadas Franjirrojas" con un centenar de miembros aproximadamente que toman el relevo del extinto "Komando Vallekas". Junto a ellos se colocarán los Bukaneros, nombre tomado de la tradicional Batalla Naval que todos los años celebramos la gente del barrio para celebrar a nuestro modo y manera las Fiestas del Carmen, patrona de Vallekas.

Poco dura la apacible convivencia. Algunos elementos destacados de la derecha y que forman parte de la Sección vallekana de Ultras Sur comienzan a hacerse con las riendas de las Brigadas Franjirojas, por lo que los siete chavales de Bukaneros deciden acudir a animar al Rayo al lateral junto a la mítica e inolvidable "Peña Los Petas".

La idea es clara: Rayo, Clase Obrera y Antifascismo, pero el grupo no cuaja en sus dos primeras temporadas. Apenas un fanzine, algunos viajes (Logroño, Pucela, Cádiz -donde se forja la amistad que hoy todavía perdura con las Brigadas Amarillas-, Calderón, Bernabéu...) y un mísero fotomontaje son todo su bagaje esos dos años. El grupo apenas se ha incrementado hasta la quincena de miembros y se hace complicado acudir así al Estadio.

En la temporada 95/96 algunos miembros de las recién creadas Brigadas Amarillas Sección Madrid se introducen en el grupo, que pasa en un sólo año de 15 a 40 miembros y comienza a vislumbrar la luz al final del túnel. Ese año comienzan los continuos piques, provocaciones, insultos, robos y hostias con las Brigadas Franjirrojas (que dos años después darían sus frutos, al terminar por completo con aquel cáncer de la afición rayista). Se saca nuevo material (como aquella primera camiseta con la calavera fumándose un petardo), se viaja en mayor cantidad siempre acompañados por los Petas y se ve por primera vez como el Rayo gana en el Bernabéu a un espantoso Real Madrid, que recibe un 1-2 delante de los 500 vallekanos desplazados.

La temporada 96-97 el grupo gana enteros: se realizan algunos tifos con rollos de papel higiénico (contra el Hércules y contra el Atleti los de mayor cantidad), se cuenta con cuatro banderones, varias pancartas, un par de bombos y el grupo por fin se incrementa y consolida con unos 60 elementos. Se producen algunos incidentes con grupos rivales de mayor historia y el nombre Bukaneros ya empieza a conocerse en el panorama estatal. Esa temporada el fanzine se realiza con regularidad, no fallando en ninguno de los 19 partidos de liga en casa con una tirada de 100 ejemplares gratuitos.

La siguiente temporada, con el Rayo en segunda, es la de nuestro regreso al fondo. El grupo se siente a sus anchas y comienza el boom Bukanero en el Estadio de Vallekas, momento en el que se confirma el fallecimiento de las Brigadas. Estos dos años en segunda los viajes van a mejor ritmo (Levante, Málaga, Alicante, Albacete, Sevilla, Toledo…) y el material comienza a ser constante y de buena calidad. Entre otras cosas ya se poseen las primeras bufandas de lana, un gorro pirata, varios modelos de camiseta... y se forman las primeras secciones del grupo. No pocos grupos se atreven a venir a Vallekas, pero los que vienen no salen excesivamente bien parados. Al Rayo y a Bukaneros la categoría se le empieza a quedar pequeña y el ansiado ascenso se consigue en la promoción contra el Extremadura con un estadio lleno y una animación no recordada en Vallekas en varios años.

Con el ascenso de categoría y la buena marcha del Rayo en primera el grupo se acerca a los dos centenares de miembros y la entrada de bastante gente joven da otro empujoncito hacia arriba en ilusión y ganas. Se sigue colaborando con algunos colectivos políticos madrileños y ya va siendo habitual en Vallekas el "Día contra el Racismo en los Estadios de fútbol" (cuya primera edición realizamos en 1997 contra el Osasuna), invitando a medio centenar de inmigrantes al fútbol como una jornada de convivencia junto a ellos.

La culminación de todo este proceso de crecimiento y madurez se da con nuestra participación en la Copa de la UEFA 2000/01, donde acudimos a tres sitios a apoyar al equipo: Andorra con aquel mítico 0-10 (no superado todavía por ningún equipo galáctico en Europa), Vitoria en aquellos tristes cuartos de final, y sobre todo, a Burdeos, donde más de 700 rayistas celebran la victoria frente a todo un campeón de la liga francesa. Sumado al ejemplo dado por los ultras girondinos, podemos considerar que este viaje supuso una auténtica revolución en el seno del grupo.
La temporada siguiente comenzamos a elaborar las primeras banderas en esta nueva etapa de Bukaneros, a las que poco a poco se le añadirían cada vez más hasta llegar a tener alrededor de 30 banderones de distintos tamaños, formas y estilos, además de algunos estandartes y nuevas pancartas mucho más bonitas que las anteriores. El tiempo pasa y nuevos cánticos atronan desde el fondo, donde comienzan a verse sencillos tifos, para poco a poco ir añadiéndoles algo más de complejidad. Sin embargo en viajes el grupo se estanca y en estos cuatro años apenas nos dejamos ver en Vitoria, Calderón, Vigo, Coruña, Pamplona, Bilbao, Valladolid, Anoeta y Bernabéu (donde policía y seguridad privada nos roban todas las pancartas y banderas en la 02/03).

El fanzine se "profesionaliza" con un gran contenido y buena maquetación. La web cambia de responsable y gana en formato y seriedad. Algo grande se empieza a vislumbrar y cada paso es celebrado como un triunfo por quienes, como a día de hoy pero en menos número, dedican gran parte de su tiempo al grupo. Por si fuera poco somos el primer grupo estatal en acudir a los mundiales antirracistas que cada año se celebran en Italia y donde se congregan decenas de grupos antirracistas de toda Europa.
Finalmente el equipo desciende a segunda división la temporada del décimo aniversario de Bukaneros (2002/03). Esto no hace más que fortalecer la unión entre nosotros, abandonado el estadio los “rayistas de primera” y manteniendo un buen núcleo de 200 personas en pie. Esta temporada, pese a la marcha del equipo, es la más viajera del grupo en su historia estando presentes en Segovia, Cádiz, Leganés, Almería, Getafe, Córdoba, El Ejido, Eibar, Soria, Gijón, Vitoria y Salamanca, en todos ellos con pancarta y en varios de ellos con más de cien desplazados. Tras muchas temporadas nos reencontramos con nuestros hermanos gaditanos, con dos fiestas inolvidables en Cádiz y Vallekas. El relevo generacional ya era un hecho y a final de temporada no hay partido que el fondo no presente un aspecto de gala.
También hay cabida para los momentos malos, como toda la mierda que vertieron sobre nosotros para justificar la marcha de Teresa Rivero de la presidencia de nuestro equipo que solo provoca más compañerismo y unidad en el grupo. Peor sin duda fue, meses después, el atentado que sacudió nuestro barrio y dejó muchas víctimas entre nuestra gente. Dos días después se disputó un partido en Vallekas que nunca debió jugarse. En su momento lo manifestamos y hoy lo mantenemos: odio eterno a los culpables. Ellos (y nosotros) saben quienes son.
La temporada remata con otro descenso consecutivo. No hay otro rumbo a tomar que el de sacar esto adelante, más que nunca al lado de nuestro Rayo y convirtiendo las frases hechas en una realidad visible. Superando la barrera de los 300 socios por primera vez en nuestra historia, acudimos a los doce campos peninsulares donde juega nuestro Rayo además de seguirle hasta Mallorca y Las Palmas en los primeros desplazamientos del grupo en avión. También se hacen un hueco los ver buenos tifos tanto en Vallekas (contra el Alcorcón o Irún) como en desplazamientos (caso de Fuenlabrada o Alcalá). Un nuevo palo deportivo en Irún nos devuelve a la realidad del club, que sin duda pasa por uno de los momentos deportivos más difíciles de toda su historia.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

joven antifascista muerto a manos de sucios fascistas


Ayer, dia 16 de noviembre hemos perdido a nuestro amigo Iván Khutorskoy, también conocido como "Kostolom", era antifascista y murió por sus creencias.
Iván fue uno de los fundadores en Rusia del movimiento antifascista militante. Fue uno de los pocos niños que se levantó contra la neo-hordas nazis, que dominan el punk de Rusia o de la escena hardcore en el 90-s y principios del 00-s. Si bien la mayoría de la escena estaba formada por nazis, Kostolom y sus amigos más cercanos comenzaron a echar a los fascistas de los conciertos.
Pronto Iván se convirtió en el fundador y líder respetado de RASH Moscú(Red & Anarchist Skin Heads). Los Neo-nazis odiaban Iván, siempre con miedo de él , como uno de sus enemigos más peligrosos. Sus fotos, dirección y las amenazas de muerte a él se publicaron en innumerables sitios web neonazis.
Él había sido atacado muchas veces, una emboscada cerca de su casa en la que le asaltaron con numerosos cuchillos, palos y destornilladores. Solía pasar semanas en los hospitales, a menudo en el equilibrio entre la vida y la muerte. Pero siempre se mantuvo fiel a sus creencias e ideales. Siempre en la línea del frente. Siempre dispuesto a luchar contra cualquier enemigo, aunque fuera superado en número.
Su apodo - Kostolom ( "Rompehuesos" en ruso) habla por sí mismo. Iván fue emboscado cerca de su apartamento. Los cobardes le dispararon dos veces en la parte posterior de su cabeza, demasiado asustados para enfrentarse a él, incluso con un arma en sus manos.